jueves, 25 de noviembre de 2010

Soy parte tuya...

Caminando entre la prisa por alcanzar el objetivo del día, una fuerza enorme me obliga a girar, allí rodeado de tantas personas con ese brillo especial, estas tu...

Tal como te recuerdo, tal como siempre has sido, con tus brazos abiertos, con tu corazón radiante tan lleno de amor y cariño. Siento tu mirada sin que me veas, un escalofrió recorre mi cuerpo y como movido por esa fuerza eterna, mis pies me llevan para verte y sentirte un poco mas cerca.

Eres superior a todo lo que conozco, tu sola presencia doblega mi alma y cuerpo, me transporta a un universo sin tristeza ni dolor, un espacio donde solo estemos tu y yo.

Un abrazo cálido me rodea, mientras mis labios se mueven diciendo todo aquello que he tenido guardado para ti, un fuego enorme recorre cada rincón de mi cuerpo y sin explicación, mas que tu propia existencia, mi corazón late fuerte recobrando vida.

Puedo respirar paz, puedo sentir amor, y no un amor superficial y tonto que hoy se ofrece y mañana se quita, siento tu amor que como el universo eterno me invade a cada instante, sin siquiera importar que este lejos de casa.

Cuando las palabras no pueden explicar el torbellino de sensaciones que provocas en mi, solamente puedo callar y dejar que sea mi alma quien eleve su voz interna para agradecer tu existencia y la mía.

Yo sin ti no soy nada, a cada momento lo recuerdo y mientras mas lejos estoy, mas y mas te necesito....

Yo sin ti no soy nada, porque como un solo ser, paso a ser parte tuya siempre que tocas mi cuerpo y siquiera por un instante esa gloria tuya me llena, me arrebata de mi inmundicia llevándome a conocer anticipadamente el paraíso...

Después de un breve espacio en el que me he dejado llevar por tu presencia, mis ojos se abren y puedo de nuevo ver como tu rostro comienza de nuevo a aparecer en el rostro de aquellos que me rodean. Me siento acompañado, sin mas soledad inventada y lleno del motor de mi vida... Tu amor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario