Tal como te recuerdo, tal como siempre has sido, con tus brazos abiertos, con tu corazón radiante tan lleno de amor y cariño. Siento tu mirada sin que me veas, un escalofrió recorre mi cuerpo y como movido por esa fuerza eterna, mis pies me llevan para verte y sentirte un poco mas cerca.
Eres superior a todo lo que conozco, tu sola presencia doblega mi alma y cuerpo, me transporta a un universo sin tristeza ni dolor, un espacio donde solo estemos tu y yo.
Un abrazo cálido me rodea, mientras mis labios se mueven diciendo todo aquello que he tenido guardado para ti, un fuego enorme recorre cada rincón de mi cuerpo y sin explicación, mas que tu propia existencia, mi corazón late fuerte recobrando vida.
Puedo respirar paz, puedo sentir amor, y no un amor superficial y tonto que hoy se ofrece y mañana se quita, siento tu amor que como el universo eterno me invade a cada instante, sin siquiera importar que este lejos de casa.
Cuando las palabras no pueden explicar el torbellino de sensaciones que provocas en mi, solamente puedo callar y dejar que sea mi alma quien eleve su voz interna para agradecer tu existencia y la mía.
Yo sin ti no soy nada, a cada momento lo recuerdo y mientras mas lejos estoy, mas y mas te necesito....
Yo sin ti no soy nada, porque como un solo ser, paso a ser parte tuya siempre que tocas mi cuerpo y siquiera por un instante esa gloria tuya me llena, me arrebata de mi inmundicia llevándome a conocer anticipadamente el paraíso...
Después de un breve espacio en el que me he dejado llevar por tu presencia, mis ojos se abren y puedo de nuevo ver como tu rostro comienza de nuevo a aparecer en el rostro de aquellos que me rodean. Me siento acompañado, sin mas soledad inventada y lleno del motor de mi vida... Tu amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario