sábado, 20 de noviembre de 2010

Lagrimas

Este año la luna llena de noviembre se adelanto una semana, mientras la noche caía el viento hacia viajar las nubes removiendo con ellas una ola de sentimientos incontenible. El frío era como siempre el complemento perfecto para aquella escena enmarcada en una nueva noche oscura. 


Durante semanas su corazón apresaba con furia tantos sentimientos contenidos, ira, amor, angustia y necesidad. En un momento sin poder contener mas las cosas que estaban y sin saber exactamente lo que pasaba suspiro y de inmediato lagrimas gruesas empezaron a rodar por sus mejillas, el suelo árido y seco se humedecía. A través del dolor la vida siempre llegaba. 


Con un sentimiento que no lograba definir las lagrimas desahogaron toda esa fuerza que estaba dentro, la angustia del día quizá o simplemente la fuerza que la luna ejercía esta noche de manera especial sobre todas las otras noches. 


Tal como llegaron también cesaron, una paz enorme comenzó a llenar el espacio que ahora se encontraba vacío. Muchas dudas aun persisten, siguen las preguntas sin respuesta, pero, definitivamente la vida siempre se mueve, los sueños en donde se veía siempre en lugares extraños volvían a su vida y motivaban tantos cambios dentro de su ser.

Nada puede esperar, ahora es el momento de actuar. Una vez que se deja correr el agua para que lleve vida, esa vida siempre llega de vuelta.

¿Qué paso? fue la pregunta.

la vida que sigue, el amor que se guarda y el daño que solo un beso borra.

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