jueves, 23 de diciembre de 2010

Si el confía...

Un alboroto enorme se escuchaba en el cielo, un grupo de ángeles corrían de un lado a otro, desesperados gritaban, conversaban unos con otros y recorrían cada rincón del paraíso. El ángel Gabriel asustado preguntaba a cada momento:

- ¿lo han visto? no puede perderse así de repente y menos hoy.

Nadie podía dar razón a lo que ocurría, Jesús no aparecía por ningún lugar y en unas horas era la fecha marcada para regresar. Las personas necesitaban que el nuevamente bajara y les recordara el sentido de celebrar una nueva navidad, pero Jesús simplemente no estaba.

De repente un ángel grito:

- vean allí viene. - señalo a lo lejos y era el.

Jesús caminaba tranquilamente al lado de un pequeño que le tomaba la mano y amenamente conversaban.

- pero ¿donde te habías metido? - replico Gabriel con un tono severo. - El momento esta cerca y tenemos que terminar los preparativos.

- No hay prisa. - respondió Jesús con un tono lleno de paz. - Aun no bajare.

Todos los ángeles que estaban presentes gritaron y se preguntaban que significaba aquella frase. El debía regresar, eso es lo que estaba escrito y no podía romper las reglas que el Padre ya había dado.

Pero Jesús continuo diciendo:

- Mientras hablaba con este pequeño me he dado cuenta que no necesito hacerlo, el mundo entero lleva un ritmo tan alocado, la gente solo va de compras, gasta y gasta; hay tantos espacios en guerras, hay muerte y tristeza; la pobreza ha crecido increíblemente, la desigualdad y el hambre también; los jóvenes se pierden en medio del bullicio del mundo, los niños crecen solos en casa y aun se repiten las mismas escenas de dolor de las madres angustiadas por sus hijos.

Pero detras de todo ello aun existe una pequeña esperanza, ¿saben porque?... porque no importa que eso pase en gran parte del mundo, aun hay lugares donde pequeños como este y su familia tienen un minuto para reunirse en navidad, hacer una plegaria y compartir un abrazo de amor sincero que sigue siendo lo único que no necesitas comprar.

El mundo puede estarce cayendo, pero los jóvenes inquietos siguen sus luchas utópicas por alcanzar el mundo que ellos sueñan y mientras lo hacen crecen y se descubren a ellos mismos. La esperanza se mueve igual que el dolor y el odio, solo que lo hace en silencio.

Si yo bajara en este momento podría romper con todo eso, la gente al verme de seguro cambiaría, pero se dejaría de un lado el sueño original... que ellos mismos construyan su paraíso en la tierra. No los dejare solos, porque cada vez que se sientan cansados o agobiados por tanto dolor acudirán en una oración a mi y encontraran respuesta en sus hermanos que mantienen viva la misma esperanza. Mi espíritu y mi fortaleza estará con ellos y tendrán la alegría de celebrar muchas navidades.

Solo necesitan confiar en si mismos tal como yo confío en ellos...

Un silencio reflejaba la sorpresa de los ángeles ante las palabras de Jesús, pero el sencillamente se dirigió al pequeño:

- Ahora ve, es tiempo de despertar. Tu familia te espera para compartir el abrazo de Navidad y de nuevo gracias.

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Cuando las fuerzas se terminen, cuando no haya espacio para mas dolor, simplemente recuerda que dentro de cada uno de nosotros un pequeño niño nacido en un pesebre nos inyecta de su fuerza pero sobre todo de su amor.

Felices Fiestas a todos y gracias por compartir este espacio.

2 comentarios:

  1. haaaaaa q exelentee
    gracias x tener las palabras adecuadas teacher ...
    felices fiestas...

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  2. Gracias por seguir visitando este espacio y felices fiestas, un abrazo

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