sábado, 18 de septiembre de 2010

Lavando el alma

Mis manos tocan el agua, mis ojos se cierran como tratando de dejar de lado todas las cosas que he vivido, solo el sonido del agua mientras cae empieza a invadir mi mente y me lleva de nuevo al viaje que mi alma necesita hacer para lavar sus heridas y continuar. 

Un lugar que bajo la lluvia, con niebla, con frío o en días de sol siempre ha significado lo mismo, mi portal al mundo de mis sentimientos, dejo en el mis lagrimas y mis sueños, escucho allí mi llanto y mis risas; como en la formación del universo, dentro de mi el fuego y el agua se mezclan en un imposible y fecundan la tierra para alcanzar la vida plena. 

Por momentos pareciera que la vida me lleva tan a prisa que no me da tiempo de disfrutar como quisiera las cosas, a veces pareciera ir tan lento que una hora se vuelve eterna... como llevando el ritmo del tiempo al pasar mi corazón late dejando escuchar ese retumbo interno que me recuerda que aun estoy vivo. 

Como el campesino al final del día, agobiado y cansado sabe en su interior que la semilla que sembró ahora germina en silencio en las entrañas de la tierra, para mi hoy la noche puede llegar, porque el día ha traído sus frutos y dentro de mi una nueva vida empieza a germinar....

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