A mitad del camino se detiene para contemplar el paisaje, su vista se pierde entre todas aquellas cosas que lo rodean, el viento de nuevo se acerca a conversar con el; con los ojos cerrados el mago envía un mensaje con el viento:
-Soy Evan, durante muchos años he recorrido el mundo y he conocido los extremos de la vida, graves heridas fueron causadas a mi corazón y solo el tiempo ha sido capaz de sanarlas, mis lagrimas alimentaron las entrañas de la tierra y mi amor ardiente y eterno fue depositado en corazones secos para germinar de nuevo la semilla de la vida. He amado sin guardar nada y hoy mis pasos me llevan de regreso a mi lugar, he aceptado mi destino y lucho ahora por cumplirlo, no hay miedo, no hay mas dolor, solo existe dentro de mi todo el amor y la alegría de vivir.
El viento responde:
-Soy el viento, recorro el mundo desde hace siglos y he conocido a la humanidad desde siempre, he visitado los rincones mas oscuros de la tierra, he sido benigno con las personas y con mi furia he azotado el orgullo del hombre; he compartido mi viaje con la muerte y he aprendido que la sabiduría del universo esta en aquellas cosas insignificantes, no te olvides de reír por nada, llora si tienes deseos, siente todo a tu alrededor y lucha con valentía por tus mas ocultos sueños, siente y se parte del sentir del mundo, nadie puede contener sus sentimientos, nadie puede escapar del motor del universo, porque el amar hace a los hombres siempre mas humanos y los lleva a conocer de cerca el rostro de Dios.
Con una plegaria el mago agradeció al viento por acompañarlo en los momentos difíciles, retomo al camino, el silencio lo acompaño y la tierra retumbaba con el eco de sus pasos, ahora puede de nuevo enfrentar batallas, consolar amigos, ahora la hermana muerte camina a su lado como recordando que mañana puede ser el ultimo día, por eso lleva aun los brazos abiertos para aquel que en su camino tenga necesidad de un abrazo.